sábado, 22 de septiembre de 2007

El derecho a pasear tranquilos

Hoy, tras una intensa polémica semana de debate, ha salido en libertad José Rodríguez Salvador, el violador Vall d'Hebrón. Es abiertamente reconocido que se trata de un reincidente no rehabilitado y que es cuestión de tiempo que reincida de nuevo.


La justicia española, velando por los derechos de los presos, impide que nadie pueda estar más de 30 años en prisión por muchos delitos que haya cometido y graves que sean estos. Evidentemente 30 años es mucho tiempo y es perfectamente posible que un ladrón, delincuente común o incluso algún asesino puntual pueda salir siendo una persona nueva después de ganarse el derecho de tener una segunda oportunidad.

Yo, sin embargo, pienso que la justicia debería preocuparse en primer lugar de los ciudadanos que cumplimos la ley y cooperamos para mantener el estado, por encima de aquellos que atentan contra la vida o derechos de los demás, máxime cuando no están rehabilitados como en este caso o cuando no solo no se arrepienten de sus crímenes sino que se jactan de ellos, como en el caso de De Juana Chaos.

¿Por qué debe prevalecer el derecho a salir de José Rodríguez al de todas las mujeres de La Vall d´Hebrón de pasear tranquilas por las calles pensando si les va a tocar “la china”?

¿Por qué si en un país tan civilizado y democrático como por ejemplo Francia se puede aplicar la cadena perpetua no podemos aplicarla en España en los casos en los que sea necesario para proteger a la población?

A mi personalmente me parece un insulto a todas las personas “de bien” y particularmente a las víctimas, que este hombre haya cumplido menos de un año por mujer violada, al igual que en su día paso con el etarra y que ambos estén en la calle constituyendo un peligro para todos nosotros y nuestros hijos. Me parece una muy buena política el “de los males, el menor” y creo que el dejarlos 20 años más a la sombra hasta que salgan con 70 o 80 años vulneraría muchísimos menos derechos que el sacarlos.

1 comentario:

Juan Carlos dijo...

Buenas;

Me quedo con el comentario :

" la justicia deberia preocuparse en primer lugar por aquellos que cumplen la ley y cooperan para mantener el estado "

Olvidate de esto, es imposible. Si no puede con los que se salen de las normas, dificilmente va a preocuparse por aquellos que no les causan ningún problema.

A veces si que pienso en lo que cada uno de nosotros aporta a la sociedad, y lo que recibimos a cambio. Aunque en este tema creo no valdria la pena entrar ya que el cabreo sería monumental.

Respecto al tema de la seguridad, yo creo que es como una loteria, en la cual por desgracia que cada día tenemos más posibilidades nos toque.

Te puedo asegurar que yo, el cual me considero tengo una vivienda privilegiada, cuando me acerco a mi domicilio miro a mi alrededor con miedo no, pero si con respeto. También puede que ayude las dos visitas que he tenido en mi domiclio de los amantes de lo ajeno.

Un saludo.