sábado, 22 de septiembre de 2007

El derecho a pasear tranquilos

Hoy, tras una intensa polémica semana de debate, ha salido en libertad José Rodríguez Salvador, el violador Vall d'Hebrón. Es abiertamente reconocido que se trata de un reincidente no rehabilitado y que es cuestión de tiempo que reincida de nuevo.


La justicia española, velando por los derechos de los presos, impide que nadie pueda estar más de 30 años en prisión por muchos delitos que haya cometido y graves que sean estos. Evidentemente 30 años es mucho tiempo y es perfectamente posible que un ladrón, delincuente común o incluso algún asesino puntual pueda salir siendo una persona nueva después de ganarse el derecho de tener una segunda oportunidad.

Yo, sin embargo, pienso que la justicia debería preocuparse en primer lugar de los ciudadanos que cumplimos la ley y cooperamos para mantener el estado, por encima de aquellos que atentan contra la vida o derechos de los demás, máxime cuando no están rehabilitados como en este caso o cuando no solo no se arrepienten de sus crímenes sino que se jactan de ellos, como en el caso de De Juana Chaos.

¿Por qué debe prevalecer el derecho a salir de José Rodríguez al de todas las mujeres de La Vall d´Hebrón de pasear tranquilas por las calles pensando si les va a tocar “la china”?

¿Por qué si en un país tan civilizado y democrático como por ejemplo Francia se puede aplicar la cadena perpetua no podemos aplicarla en España en los casos en los que sea necesario para proteger a la población?

A mi personalmente me parece un insulto a todas las personas “de bien” y particularmente a las víctimas, que este hombre haya cumplido menos de un año por mujer violada, al igual que en su día paso con el etarra y que ambos estén en la calle constituyendo un peligro para todos nosotros y nuestros hijos. Me parece una muy buena política el “de los males, el menor” y creo que el dejarlos 20 años más a la sombra hasta que salgan con 70 o 80 años vulneraría muchísimos menos derechos que el sacarlos.

domingo, 16 de septiembre de 2007

El valor de una vida

Con este título que suena un poco místico o filosófico, quiero reflexionar sobre la triste muerte hace unos días del futbolista Antonio Puerta y la repercusión social y mediática que ha tenido.

Es evidente que toda muerte es una tragedia y más aún cuando se produce de forma prematura. En este caso además se da la circunstancia de que el finado era un personaje público, del mundo del "dios" fútbol, y que su muerte se pudo seguir prácticamente en directo. No seré yo quien quite importancia al sufrimiento por el que estará pasando su familia, amigos y compañeros, nada más lejos de la realidad, pero si me gustaría que todos hiciéramos un ejercicio de reflexión acerca de todo ello.

A 31 de agosto, la cifra acumulada de muertos en lo que va de año en carretera era de 1.848. Durante el primer semestre del año fallecieron en accidente laboral 580 personas. En 4 años han muerto 150.000 personas en Irak y aún siguen muriendo unas 100 al día. También podemos fijarnos en el chorro (que no goteo) de muertos intentando entrar de forma ilegal en España. Las cifras son muy frías y no significan nada para nosotros, pero no estaría de más recordar que todas estas personas tenían familia, amigos e incluso algunos hijos de corta edad y seguro que con la vida menos asegurada que la familia de Puerta.



Cuando te planteas estas cosas te das cuenta de que se cumple aquello de "ojos que no ven..." y hasta cierto punto es normal. Lo que ya no me parece tan bien es que se lancen los buitres de turno a sacar partido del dolor ajeno, programando horas y horas de lacrimógenos especiales que todos nosotros (me incluyo hasta la primera pausa publicitaria) vemos con hondo penar y lágrimas en los ojos, mientras ellos hacen caja.


En fin, mi más sentido pésame a la familia de Antonio Puerta y exactamente igual a todas las familias y amigos del resto de fallecidos anónimos.

viernes, 7 de septiembre de 2007

Nuestros "democraticos" medios



Me ha impresionado constatar por mi mismo la verdadera manipulación que se hace de forma constante de la situación en Venezuela, Cuba o incluso Bolivia. Es un fenómeno sobre el que he leído en múltiples ocasiones, pero lo no había visto de una forma tan clara como en el caso del cierre de RCTV. En este video que adjunto puede verse un debate en Antena 3 con una postura claramente parcial, definida e interesada. Parece ser además, que como el debate no salió según lo previsto, la citada cadena anuló una reposición prevista del programa e incluso ha demandado a Youtube para que retire este video alegando que “atenta contra sus derechos de autor”. Su demanda solo se refería al citado video y a un usuario concreto, ya que en Youtube se siguen pudiendo ver todos los videos de A3, incluso este, ya que numerosos usuarios han vuelto a subir el video *

¿Que pueden tener los grandes grupos de información en contra del gobierno de estas 3 naciones?

Es evidente que los entramados accionariales de las grandes multinacionales de hoy en día, vinculan sectores muy diversos como la información, telecomunicaciones, petróleo, alimentación, etc. Una característica común de estos 3 países es que han cerrado sus economías a las multinacionales extranjeras, política que puede o no ser acertada pero va radicalmente en contra de los intereses de estas.

Es una opinión bastante extendida la de que estos mandatarios están matando de hambre a sus ciudadanos, pero… ¿están peor en estos 3 países que en Paraguay, Nicaragua, Perú, Colombia, Honduras, etc.? ¿ y que en Chad, Tanzania o Angola? La única diferencia es que en el caso de Venezuela están poniendo coto a la expoliación económica y de recursos naturales que ejercen estas multinacionales mientras que los políticos de los otros países citados son mucho más corruptos si cabe que allí, se dejan untar por las empresas mientras sus ciudadanos mueren de hambre sin que ningún medio de comunicación hable de ello, de la corrupción de sus gobernantes o del nulo cumplimiento de los derechos humanos. El objetivo de los medios no es otro que desestabilizar al máximo al gobierno de Venezuela en este caso, para ver si hay suerte (además de algún “empujoncito”) y cambia el gobierno por otro que les permita hincar el diente en el mercado Venezolano, principalmente al petróleo.

Esto no quiere decir ni mucho menos que yo defienda ni a Chávez ni a Castro. Son políticos que como todos los demás hacen muchas cosas bien y bastantes otras mal, con la diferencia de que están intentando que sus recursos se queden en sus respectivos países aunque sea a costa de un bloqueo (que es la verdadera causa del hambre en Cuba). ¿Que son corruptos y se quedan una parte? Claro, como todos. ¿Qué a veces incumplen los derechos humanos? Cierto, pero hay muchos países en los que se vive peor y no sabemos ni el nombre de sus dirigentes ni situarlos en el mapa y eso es porque no interesan a los propietarios de los medios.

* http://www.rebelion.org/noticia.php?id=52114

jueves, 2 de agosto de 2007

Catástrofes naturales



Me gustaría reflexionar en esta ocasión acerca de un problema que tiene difícil solución: Las catástrofes naturales deliberadas.
Es un hecho comprensible el que haya un sector de la población que no solo no comparte mi pasión por la naturaleza, sino que esta le resulta indiferente. Yo lo considero un error conceptual y filosófico, ya que la naturaleza es nuestra madre y sobre ella se asienta absolutamente todo lo que vemos, oímos, sentimos, olemos o saboreamos. Si finalmente nos la cargamos se acabará todo el mundo “mega fantástico tope guay” que nos hemos montado. No obstante no es esta indiferencia sobre lo que quiero hablar hoy sino de aquellos que no tienen problema en provocar deliberadamente catástrofes por motivos habitualmente económicos aunque también se dan casos de enfermos, negligentes o gente que realmente desconoce el daño que está causando. Estos son individuos especialmente dañinos y que con sus actuaciones hacen mucho más en contra del medio ambiente que miles de nosotros conduciendo, poniendo el aire acondicionado a tope o dejando correr el agua sin control. Me refiero concretamente por ejemplo a los patrones de los barcos que han aprovechado el desastre del “Don Pedro” para limpiar sus depósitos de combustible vertiendo los residuos al mar con el objetivo de que se confundan con los del pecio hundido (hay 2 casos documentados, aunque desconozco si han sido sancionados), a los pirómanos que provocan graves incendios forestales, o a los empresarios que no dudan en contaminar severamente su entorno por la razón de que les es más rentable pagar la sanción que se derive (si se da el caso) que poner los medios necesarios para evitar esta contaminación.

Si pudiéramos cuantificar el daño que causa cada una de estas acciones u omisiones nos daríamos cuenta de que es una aberración intentar justificar la causa que lo ha provocado.

¿Cuanto cuesta limpiar unos tanques en el astillero? ¿Y que daño provocan estos mismos hidrocarburos en el mar?


Más sangrante todavía al respecto del pirómano de Gran Canaria. ¿Qué ha ganado él prendiendo fuego al monte? ¿Y que hemos perdido todos? 25.000 hectáreas de monte que tardarán décadas en recuperarse si es que se salvan de la especulación urbanística.

Soy de la opinión de que hay que perseguir mucho más estos delitos y endurecer las leyes al respecto. No puedo entender que el año pasado detuvieran en Galicia a 194 personas en relación con la oleada de incendios y solamente una de ellas este actualmente en prisión.

lunes, 23 de julio de 2007

IGNORANTE


Después de dar una vuelta por varios blogs amigos, tengo aproximadamente unos 8 o 10 temas de los que me gustaría hablar. Hasta aquí no hay ningún problema, incluso sería genial si no fuera por la sensación que tengo de no tener ni idea de por donde empezar. Para definir metafóricamente mi sentimiento actual, diría que a Sócrates se le ha caído un pelo que al caer al suelo ha aplastado mi mundo entero. Como supongo que no ha quedado muy claro ya que las metáforas no son lo mío, lo explicaré de otra forma. Me he sorprendido a mi mismo por enésima vez haciéndome la misma reflexión que ya se hacía el unos 2500 años antes, aquello de “Solo se que no se nada”.

Cuando publiqué mis primeras reflexiones en este blog hace ya unos 6 meses, lo hice como un ejercicio introspectivo, buscando además dar salida a una serie de cosas que tenía dentro. Ahora que ha pasado el tiempo, me doy cuenta de que ha sido una de las experiencias más enriquecedoras que he llevado a cabo por iniciativa propia. Jamás habría osado imaginar que me sería posible aprender tanto y tan rápido y que se abriría ante mí un universo tan vasto de información. Además estoy convencido que desde mi situación actual solo alcanzo a ver un 0,000001 % de la información disponible.

Debido a la falta de tiempo, que es la lacra de nuestra sociedad, me veo en la necesidad de administrar el tiempo concienzudamente con el fin de poder asomarme de vez en cuando a este fascinante mundo. Me doy cuenta de la imposibilidad de leer, asimilar, razonar o cuestionar siquiera una pequeña parte de lo que me interesa, lo que me lleva a tener que elegir. El sabio refranero español dice con mucha razón aquello de “aprendiz de todo, maestro de nada”.

¿Por donde empiezo?
¿Qué leo?
¿De que hablo?

No os asustéis, no me he vuelo loco, simplemente es una pequeña crisis existencial de las supongo muchas que tendré que afrontar. Me he dado cuenta por enésima vez de que aún soy más pequeño de lo que pensaba (pese a mis 190 cm)

Me aterra descubrir el tremendo valor que tiene el tiempo, y como lo desaprovechan la mayoría de mis amigos, familiares y coetáneos varios, sentados ante la tele viendo basura sin ser conscientes del valioso e irrecuperable tesoro que están dilapidando segundo a segundo

jueves, 12 de julio de 2007

La Velocidad con el tocino

Lleva ya bastante tiempo el tema de la velocidad en el candelero, pero estos últimos días has surgido varias novedades susceptibles de ser comentadas. Me considero además una persona informada al respecto pues, además de haber leído sobre ello, soy un profesional del volante y paso muchas horas al día en la carretera.

Antes que nada, la carretera es algo muy serio tanto para valorarlo a la ligera, como para utilizar los accidentes para cualquier otro fin que no sea la máxima reducción posible de estos.



Lo primero que me llamó la atención hace 3 o 4 días es el reconocimiento por parte de Pere Navarro de una realidad palpable en la carretera, como es el hecho de que solo un 30% de los radares instalados están en puntos negros (yo diría que incluso menos). Además, en otro informe de una revista del motor hace unos meses, decían que un 55% de ellos están situados en puntos blancos, o sea, tramos de carretera donde durante los últimos 5 años no ha habido ningún accidente grave.

Es un clamor popular el hecho de que la motivación principal de estos es la recaudación. Yo pienso que si que es una de las razones de esta campaña de acoso y derribo al conductor, pero no la principal. La razón más importante desde mi humilde opinión es puramente política y de imagen. La velocidad ilegal (que no la peligrosa o inadecuada) la practicamos todos, pero pese a ello han conseguido que esté mal vista, de forma que una campaña de esta magnitud puede tener una gran rentabilidad de imagen y electoral. Lo que me parece realmente triste, es que un despliegue de medios tan grande amén de costoso, y que podría ser tan útil luchando contra la lacra de las muertes en carretera, sea simplemente utilizado tanto a nivel de imagen como de recaudación dejando en un tercer lugar la reducción del número de accidentes con víctimas. Esto me hace llegar a la reflexión de que el resultado es una recaudación muy cara si la medimos en víctimas mortales.

Para mi, las principales causas de los accidentes son:
- La distracción
- La velocidad inadecuada (insisto en que no tiene nada que ver con la legal, unas veces es superior y otras inferior)
- El alcohol
- No usar cinturón de seguridad. No lo usaban el 40% de los muertos el año pasado (sobran comentarios)
- Otras en menor medida (incumplimiento de normas, estado de carretera, cansancio o la combinación de varias de ellas).

Contra la distracción poco se puede hacer, salvo concienciar a la gente ya que es algo que no se puede cuantificar, y que se puede producir de innumerables maneras, desde fumando, programando la radio o viendo el paisaje)

Respecto a la velocidad es otro cantar ya que con la tecnología actual es extremadamente fácil de controlar. Actualmente su solución se basa en poner unos límites completamente fuera de lugar (en algunos casos ridículos como 80 en algunas autovías) poniendo fuera de la ley al 98% de los conductores. De esta manera es muy fácil manipular las estadísticas ya que lo que ellos llaman “exceso de velocidad” esta presente en el 100% de los accidentes. En lugar de ello deberían poner unos límites reales, adaptados a los vehículos y carreteras actuales e incluso variables en algunos tramos para adaptarse a las circunstancias temporales de la vía y controlar muchísimo más. Deberían controlar la velocidad de un vehículo entre Madrid y Valencia unas 8 o 10 veces y por supuesto en lugares sin señalizar y que no sean siempre los mismos. De esta forma erradicaríamos a los salvajes de nuestras carreteras, que son los que provocan los muertos circulando por encima de 160 y en ocasiones de 200. Sería caro, ¡claro que si! Pero… ¿¿¿no se trata de salvar vidas ??? También hay que tener en cuenta que es mucho más peligroso un camión/autobús a 100 que un turismo a 140 Km/h. Para ilustrarlo con un ejemplo citaré la avenida del Cid en Valencia (entrada a la ciudad desde la carretera de Madrid). El límite es de 50 y el 100% de los vehículos, entre los que me incluyo, circulan entre 80 y 100 sin ningún control. ¿No sería más lógico establecer el límite entre 70 y 80 y exigir su cumplimiento poniendo los medios para ello?. La ilegalización por sistema no es la solución.

Respecto al resto de factores (alcohol, drogas, conducción temeraria, etc) hay que aumentar el número de agentes y controles en la calle y de paso se detectaría a aquellos que continúan conduciendo (muy formalitos, eso si) pese a tener la licencia retirada. Vuelve a ser muy caro, ya lo se, pero barato comparado con lo que invertimos en “defensa”.

Lo segundo que me llamó la atención es sobre este punto tratado en el párrafo inmediatamente anterior. Como es posible que tengamos aproximadamente el mismo número de agentes de tráfico que hace 20 años.

En tercer lugar, la Generalitat de Cataluña ha aprobado una norma para situar el límite de velocidad en autopistas y autovías de zonas periféricas en 80 Km/h, excusándose en la reducción de víctimas y contaminación. Lo de las víctimas en obvio que es un error y al respecto de la contaminación y consumo de combustible, ya existen estudios (por ejemplo uno del Racc) que demuestran que no se contamina ni consume más a 120 estables que a 80. Algunos de ellos son discutibles, pero no van del todo desencaminados. Para evitar el exceso de contaminación, algo necesario y de lo que soy incansable defensor como ya sabrán mis lectores habituales también propongo soluciones parciales (leer mi anterior entrada).

Si realmente queremos evitar muertes en el asfalto debemos dejarnos de demagogias baratas y empezar a trabajar para solucionarlo y no dejar descansar cómodamente el problema en un único factor que culpa al accidentado y deja limpio el honor de los que pueden actuar y no lo hacen.

- Eliminar de la circulación a los salvajes.
- Mejorar las infraestructuras
. o Carreteras
. o Señalización
. o Guardarailes
- Potenciar el transporte público
- Concienciar a la gente
. o Cinturón
. o Velocidad (de una forma coherente)
. o Alcohol / drogas
. o Distracciones

Esta es mi opinión, aunque se que mucha gente no la compartirá. Se aceptan críticas.

sábado, 30 de junio de 2007

Quien contamina, paga



Parece ser que por fin están en marcha las medidas para sancionar una de las formas de mal uso de combustible y el exceso de contaminación. Esta medida, como todas, tendrá sus detractores. Habrá quien diga que frenará el mercado, que bajarán las matriculaciones, etc. A mi modo de ver, es algo necesario y se debe empezar a aplicar cuanto antes. Vivimos en una sociedad enfocada única y exclusivamente al dinero. Quien tiene dinero para comprar un todo terreno y pagarle el combustible es normal, lógico e incluso lícito que contamine.

Hoy el día, el 90% de los todo terrenos que se venden, es únicamente por el hecho de que son un artículo de moda y jamás saldrán de la ciudad o autovía. Es un hecho que estos vehículos contaminan entre el doble y el triple que un turismo normal siempre y cuando el tipo de conducción sea tranquilo, si es agresivo puede incluso quintuplicar la cifra (1) . Me parece perfecto que si una persona en estas condiciones se compra un vehículo contaminante por capricho, pague una tasa para iniciativas ecológicas que ayuden a limpiar lo que está ensuciando.

Habrá quien diga que esta medida no solucionará nada, y las emisiones no dejarán de subir. Estoy parcialmente de acuerdo, pero hay que empezar a definir conceptos y educar a la gente a que contaminar innecesariamente, además de inútil y antiecológico, es caro. ¿No tienen dinero para tirar montones de litros de consumible? pues que paguen la limpieza posterior del aire que van a contaminar.

Ya he comentado en anteriores ocasiones cuales son las iniciativas que creo asequibles para todos y que reducirían significativamente el problema.

  • Reducción del número de kilómetros realizados (es la principal)
  1. Aprovechando al máximo las plazas de los vehículos en los desplazamientos masivos
  2. Utilizando en la medida de lo posible el transporte público
  3. Andar para los desplazamientos cortos o ir en bicicleta
  4. Evitar los viajes sin objetivo claro, solo por "dar una vuelta". Para eso, la das andando

  • Aprovechar al máximo el combustible
  1. Estabilizar la velocidad en autovía
  2. intentar frenar menos posible, aumentando la distancia de seguridad y soltando el acelerador antes al aproximarnos a una curva.
  3. Aumentar (dentro por supuesto del límite impuesto por la seguridad) la velocidad de paso por curva, con el fin de tener que acelerar menos después
  • No utilizar de forma sistemática el aire acondicionado, hay muchas ocasiones en la que es muy placentero bajar las ventanillas

  • Manener el coche en buen estado mecánico

  • No aumentar de forma innecesaria el ancho de las ruedas

  • Utilizar el sentido común
(1) - Un Porsche Cayenne consume de media 15 l/100 y emite 358 (gr/km) CO2 frente a los 4,8 l y 127 (gr/km) CO2 de un Ford Focus C-Max, es decir, el triple.

miércoles, 13 de junio de 2007

Ocio de segunda


Suelo pensar de forma habitual, pero con más insistencia durante estos días, en el bombardeo mediático que sufrimos en estas fechas: Que si los maletines, que si la mano de Dios o del diablo, que si McLaren ayuda a Hamilton más que a Alonso o no, que si los árbitros vuelven a ayudar al Madrid contra "La Penya" al igual que hicieron contra Pamesa, Nadal, Valverde, Messi, Ronaldinho, y un inagotable etc. Yo soy el primero que reconoce seguir algunos deportes de forma habitual (en mi caso Baloncesto y ocasionalmente tenis, F1 y alguno más) pero de ahí a que se convierta en el centro de la vida de muchas personas va un mundo. Nos bombardean con tal intensidad, fervor e insistencia que parece que sean problemas reales los que nos plantean. ¿Acaso no existen auténticos temas informativos, calamidades, buenas noticias, cultura general, etc. con que llenar esas miles de horas de televisión y de páginas de diarios que actualmente ocupan los deportes? No hablo de erradicarlos, solamente de poner cada cosa en su lugar y dedicarle la importancia que tiene.

Hay que tener bien claro que el deporte profesional no es más que un rentable negocio para algunos y para los demás ocio de segunda. Para mi el OCIO con mayúsculas, es ser tu mismo quien practica tu deporte favorito, salir con tu familia o amigos a pasear por el campo, tomar una cerveza con los amigos (incluso en esta escena podríamos incluir un buen partido), hablar con tu gente, tocar música y así podría seguir un buen rato. Teniendo bien claro este punto, por supuesto que podemos disfrutar de un buen evento deportivo, pero teniendo bien claro que lo que vemos es un espectáculo, como una película, o una obra de teatro y no debe ser el centro de nuestra vida.

Es lógico pensar que si hay ocio de primera y ocio de segunda, también podemos incluir una tercera categoría ¿no?. Por supuesto que si. Hay quien se divierte dando un paseo por un centro comercial en pleno sábado por la tarde (colas para todo, hasta para ir al servicio) o jugando a la consola, en Terra mítica, etc. aunque para mi, eso más que ocio es un suplicio

viernes, 8 de junio de 2007

Relajate



En ocasiones es muy recomendable abstraernos de esta realidad nuestra tan absurda y disfrutar, por ejemplo, de videos como este, viéndolo varias veces si es necesario, para extraerle todo su jugo y gozar de cada segundo como si fuera una gota de agua en un desierto.
Disfruta de la vida, aunque a veces parezca un castigo, en realidad es un premio grandioso.

jueves, 3 de mayo de 2007

Nuestro especial 2 de mayo



Estos días hemos podido ver imágenes de protestas callejeras, persecuciones, cargas policiales, heridos y agresiones entre los jóvenes y la policía que estos reclaman está para protegerles.
A tenor de esto se podría pensar que esta gente está luchando por defender sus derechos, pidiendo acceso a una vivienda, mejoras en la educación o cualquier otro tipo de reivindicación social que es lo que siempre nos ha movido a los jóvenes, pero no es así. Piden libertad para divertirse.

A mi me parece muy bien, siempre he sido una persona con un especial gusto por la diversión, me encanta salir y pasarlo bien, de día, de noche, subiendo una montaña o tomando unas copas con los amigos a las 3 de la mañana. En esta ocasión, sin embargo, creo que los jóvenes están equivocados. La libertad de unos termina donde empieza la de otros y es más importante el derecho a que un vecino que mañana trabaja pueda descansar que el suyo a "divertirse" de cierta manera. Con esto de cierta manera me refiero a estar bebiendo en la vía pública, tirando botellas y vasos, gritando, orinando, dañando el mobiliario urbano, etc (todos hemos visto situaciones similares además de las imágenes de estos días). Hay que tener en cuenta que además de gente que trabaja, en los barrios vive gente enferma, con problemas para dormir, bebes y gente que en definitiva tiene todo el derecho del mundo a descansar y a poder salir al día siguiente por la mañana a pasear por la calle sin que parezca un estercolero.

Ahora voy a analizar lo que estos jóvenes llaman "sus derechos". El hombre desde siempre tiende a defender lo que es suyo y a codiciar lo que no, y es esta última codicia la que no le permite disfrutar de lo que tiene sino que sufre por lo que no. Hemos asumido el derecho a lo que se llama "Botellón" por el hecho de que lleva años haciéndose con la permisividad de las autoridades aunque sea delito. En este lugar y en este momento, por las circunstancias que sean (seguro que son políticas, electoralistas o vete tu a saber) este comportamiento se persigue como tenía que haberse hecho desde el primer día y claro, nosotros lo percibimos como una agresión a nuestro derecho de hacer lo que nos venga en gana sin importar si es legal o no.

Estoy de acuerdo en que los que inician el alboroto no es el total del colectivo, ni mucho menos, pero es correctísimo y normal que ante un desafió a la autoridad de estas características, la policía utilice la fuerza para disolver la CONCENTRACIÓN ILEGAL, y si esta gente se vuelve hostil lanzando objetos, hiriendo agentes y quemando contenedores, es completamente legítimo que actúen los antidisturbios. No solo es que sea normal y legítimo, sino que es su trabajo, para eso les pagamos. Además allí hay gente de todo tipo: El delincuente con ganas de pelea, el que se deja arrastrar por los actos de unos cuantos y acaba apedreando a la policía, el curioso que está allí no por beber, sino por ver de primera mano (como si fuera una atracción de un parque temático) lo que se sabía perfectamente que ocurriría y que le encanta la sensación de correr delante de la policía "como en los videojuegos", la gente que dice que iba paseando sin tener nada que ver y se llevó más de un palo (a mi no me engañáis, estabais curioseando. Como decía mi abuelo, si no quieres polvo, no vayas a la era).

En fin, lo que más curioso me ha resultado es ver a los chavales en una esquina retando a la policía que estaba en la de enfrente como si se tratara de un juego, algo divertido o vete tu a saber, eso si con el lema bien aprendido "NO ME TOQUES QUE TENGO MIS DERECHOS" por supuesto saltándose a la torera los de todos los demás sin que ni siquiera lo sepan o les importe.